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Ayuda a personas dependientes. ¿Cómo cambia según la relación con el paciente?

Cuidado de mayores según la relación

Cuidar a una persona dependiente significa atenderle en sus actividades diarias básicas, pero también, y no menos importante, comprenderle en el área afectiva y emocional. Es por eso que el cuidador debe conocer los sentimientos y deseos del paciente para reforzarle en todo lo que haga falta.

 

En mSoluciona Castellana contamos con profesionales en esta área con años de experiencia en el cuidado de mayores en Madrid. Por esta razón, somos líderes en la ayuda de cuidado a domicilio, dando tanto al paciente como a su familia y amigos todos los servicios necesarios para una tranquilidad completa.

 

La relación que se establece entre cuidador y la persona en estado de dependencia es muy diferente dependiendo del parentesco entre estas. Queremos hacer un pequeño resumen de lo que conlleva cuidar de una persona dependiendo de esta relación.

 

¿Qué ocurre si el cuidador en el cónyuge?

 

La relación de pareja sufre, normalmente, una reestructuración y pasa a ser más asimétrica debido a que uno cuida al otro. Esto exige un gran esfuerzo por ambas partes que han de contar con una comunicación abierta, sincera y flexible. Sólo de este modo se podrán superar las tensiones que surgen por el duro golpe que se da para ambos: para la persona dependiente, por ser consciente de sus limitaciones y para su pareja asumir su nuevo rol y ver al paciente sin la capacidad de realizar tareas antes sencillas

 

Los hijos, ahora de pronto en el rol de padres

 

Si son los hijos los cuidadores, se suele dar de forma natural, pero se ha de pasar por un periodo de adaptación al tener que asumir de pronto un cambio de roles. Ahora son los padres los que requieren de un cuidado, y eso supone una reacción emocional sobre todo al principio.

 

Es normal tener que tomarse un tiempo para reorganizar sus vidas y asumir las nuevas responsabilidades que se presentan. Además, esto ha de repartirse entre las demás labores que nos obligan a tener nuestra vida diaria: trabajo, hijos, autocuidados, etc.

 

¿Y si son los padres los cuidadores?

 

Se sigue un vínculo natural y los roles preestrablecidos: progenitor que da los cuidados y el hijo que los recibe. Como el normal, el paso más duro siempre es ver a tu hijo en ese rol de paciente. Los padres siempre desean dar a sus hijos una vida buena y verles con una buena salud, por lo que esta situación requiere de ellos un gran esfuerzo para modificar sus ideas previas y adaptarse a esta situación.

 

La relación entre cuidador y paciente dependerá en una gran medida del afecto que les unía con anterioridad, como es normal. El cuidador debe procurar evitar la tendencia natural a la sobreprotección promoviendo la autonomía de la persona dependiente. No anules al paciente, hay que intentar que se sientan activos y siempre útiles en la medida de lo posible. 

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