Enfermedades ancianoLa tercera edad es un momento de la vida que se puede disfrutar también como los otros. Se puede vivir un envejecimiento activo y saludable, sin tener que abandonarse al aislamiento social ni descuidar nuestra salud física.

La vejez es un momento de cambios decisivos en la vida de toda persona, y a menudo estos cambios se experimentan con cierta dureza. La pérdida de seres queridos, la disminución de facultades del cuerpo, o el hecho de tener que afrontar la grande (y para algunos excesiva) cantidad de tiempo libre y de ocio que con frecuencia resulta difícil de llenar o gestionar, son algunos de los principales retos de la persona anciana.

Otro aspecto fundamental es ser cuidadoso con la propia salud. A edades avanzadas, nuestro cuerpo se hace más vulnerable frente a diversas dolencias, y de ahí las múltiples enfermedades comunes en personas mayores. Conocerlas tales enfermedades es de vital importancia para saber prevenirlas o reconocer sus síntomas y saber cuándo es necesario que acudamos al médico.

 

Cuáles son las enfermedades más presentes en las personas mayores

A edades avanzadas hay mayor peligro de contraer enfermedades crónicas, de larga duración y muy lento progreso. Pero sobre todo hay una determinada variedad de dolencias a las que las personas mayores son más susceptibles. Tales dolencias comunes serían:

  • La diabetes. Los trastornos anímicos propios muchas veces de la tercera edad (por ejemplo, el estrés), así como la mala alimentación o una acusada inactividad, son proclives a generar la disfunción pancreática para generar glucosa, o la tendencia a producirla en exceso, así como el fallo de su metabolismo por nuestro cuerpo: es decir: la diabetes. Es necesario prevenirla a tiempo, porque se trata de una enfermedad crónica peligrosa y de tratamiento diario y complicado. Sin embargo, con el debido control por parte del facultativo especialista y la propia persona afectada, se puede llevar una vida sin mayores contratiempos.
  • El alzhéimer. Enfermedad neurológica de carácter degenerativo que se caracteriza por la formación de placas de proteína beta-amiloide en el cerebro. Estas cadenas péptidas de proteínas que se van reproduciendo de forma anormal tanto fuera como alrededor de las células neuronales, formando unos ovillos que bloquean la actividad neuronal y producen daños en la memoria, cognición, etc. Es de suma importancia acudir al médico cuando se perciban síntomas de comportamiento anómalo en la persona anciana: este se puede manifestar en las frecuentes pérdidas de memoria, la dificultad para llevar a cabo tareas ejecutivas de la vida diaria, incluso las de carácter más básico y cotidiano…
  • Otras formas y modalidades de demencia senil. De entre ellas, la más desdichadamente común en nuestra sociedad actual es el alzheimer, pero hay otras formas variadas de estas afecciones degenerativas de deterioro de la cognición, la memoria y el ánimo. También es preciso acudir al facultativo en cuanto se perciban síntomas anómalos de deterioro en la persona afectada.
  • El párkinson. Se trata de otra enfermedad neurológica degenerativa, que va produciendo la pérdida de tejido neuronal en lo que se conoce como sustancia negra: esto es, las zonas del cerebro donde se segrega la dopamina. Este importantísimo neurotransmisor es absolutamente decisivo en nuestras funciones motoras. Como consecuencia, el párkinson va deteriorando las capacidades de movimiento de la persona: así pues, produce temblores, rigidez, descoordinación, lentitud excesiva…También es necesario acudir cuanto antes al doctor en cuanto se perciban los síntomas incipientes o iniciales.
  • La gripe. En personas de avanzada edad, la gripe, tan común y habitual en determinadas épocas del año en las sociedades actuales, puede generar complicaciones respiratorias graves que exijan la hospitalización de la persona afectada.
  • La desnutrición. La pérdida de apetito en edades avanzadas hace que la pérdida de nutrientes esenciales acabe engendrando una de las enfermedades más comunes en personas mayores.
  • La artrosis y la artritis. Las dolencias óseas por degeneración del cartílago de las articulaciones, también es una de las enfermedades comunes en personas mayores.
  • La osteoporosis. Esta enfermedad ósea degenerativa provoca que los huesos se hagan más porosos y frágiles. Para prevenirla, es primordial un gran consumo de calcio a edades avanzadas.
  • La hipertensión. La presión arterial debe ser controlada más cuidadosamente en personas mayores, para evitar problemas y accidentes cardiovasculares y cerebrovasculares (isquemias).

 

Es vital que cuidemos de quienes más nos importan, y también que sepamos envejecer de la forma más sana posible, evitando complicaciones de salud, y, sobre todo, sabiendo prevenirlas.