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Enfermedades comunes en personas mayores

    Enfermedades anciano

    Las enfermedades comunes en personas mayores son una preocupación que se ha generalizado más que nunca ante el envejecimiento de la población, y la mayor sensibilización que ello ha supuesto en las últimas décadas. La ancianidad es una etapa de decisivos cambios físicos y fisiológicos, en que hemos de ser cuidadosos de nuestra salud para poder llevar un tren de vida en que aún podamos disfrutar de las cosas de cada día.

    Además, otro peligro sobreañadido que acecha en la tercera edad es que algunas dolencias que se pueden contraer pueden a su vez convertirse en crónicas. Por ello, en estas edades es fundamental ser precavido y saber a qué nos vamos a enfrentar, para de este modo poder garantizarnos a nosotros mismos una mayor calidad de vida.

    La tercera edad es un momento de la vida que se puede disfrutar también como los otros. Se puede vivir un envejecimiento activo y saludable, sin tener que abandonarse al aislamiento social ni descuidar nuestra salud física. Por ello, saber de las enfermedades más frecuentes en la vejez es algo que puede ayudarnos a combatir los problemas de salud a la par que mantenemos un día a día lo suficientemente sano.

    La vejez es un momento de cambios decisivos en la vida de toda persona, y a menudo estos cambios se experimentan con cierta dureza. La pérdida de seres queridos, la disminución de facultades del cuerpo, o el hecho de tener que afrontar la grande (y para algunos excesiva) cantidad de tiempo libre y de ocio que con frecuencia resulta difícil de llenar o gestionar, son algunos de los principales retos de la persona anciana.

    Otro aspecto fundamental es ser cuidadoso con la propia salud. A edades avanzadas, nuestro cuerpo se hace más vulnerable frente a diversas dolencias, y de ahí las múltiples enfermedades comunes en personas mayores. Conocer tales patologías es de vital importancia para saber prevenirlas o reconocer sus síntomas y saber cuándo es necesario que acudamos al médico.

    Cuáles son las enfermedades más presentes en las personas mayores

    A edades avanzadas hay mayor peligro de contraer enfermedades crónicas, de larga duración y muy lento progreso. Pero sobre todo hay una determinada variedad de dolencias a las que las personas mayores son más susceptibles. Tales dolencias comunes serían:

    • La diabetes. Los trastornos anímicos propios muchas veces de la tercera edad (por ejemplo, el estrés), así como la mala alimentación o una acusada inactividad, son proclives a generar la disfunción pancreática para generar glucosa, o la tendencia a producirla en exceso, así como el fallo de su metabolismo por nuestro cuerpo: es decir: la diabetes. Es necesario prevenirla a tiempo, porque se trata de una enfermedad crónica peligrosa y de tratamiento diario y complicado. Sin embargo, con el debido control por parte del facultativo especialista y la propia persona afectada, se puede llevar una vida sin mayores contratiempos. Sea como fuere, también es preciso alertar de que la tendencia al abuso de los dulces en la tercera edad (debido a la atrofia de las papilas gustativas en la ancianidad) es algo que ha de vigilarse con cuidado, pues puede desembocar en esta enfermedad crónica, máxime cuando en las edades avanzadas, el metabolismo se ralentiza, lo que también sucede con los azúcares.
    • El alzhéimer. Enfermedad neurológica de carácter degenerativo que se caracteriza por la formación de placas de proteína beta-amiloide en el cerebro. Estas cadenas péptidas de proteínas que se van reproduciendo de forma anormal tanto fuera como alrededor de las células neuronales, formando unos ovillos que bloquean la actividad neuronal y producen daños en la memoria, cognición, etc. Es de suma importancia acudir al médico cuando se perciban síntomas de comportamiento anómalo en la persona anciana: este se puede manifestar en las frecuentes pérdidas de memoria, la dificultad para llevar a cabo tareas ejecutivas de la vida diaria, incluso las de carácter más básico y cotidiano… El alzhéimer, como en su conjunto las demencias, son algunas de las enfermedades comunes en personas mayores, o que más comúnmente se asocian con la tercera edad. Es preciso tratarlas adecuadamente para, por ejemplo, disminuir sus repercusiones físicas (de ahí la importancia de la fisioterapia neurológica) o ralentizar sus síntomas de modo que su avance sea lo más lento posible y su presencia, más tolerable para el paciente.
    • Otras formas y modalidades de demencia senil. De entre ellas, la más desdichadamente común en nuestra sociedad actual es el alzhéimer, pero hay otras formas variadas de estas afecciones degenerativas de deterioro de la cognición, la memoria y el ánimo. También es preciso acudir al facultativo en cuanto se perciban síntomas anómalos de deterioro en la persona afectada.
    • El párkinson. Se trata de otra enfermedad neurológica degenerativa, que va produciendo la pérdida de tejido neuronal en lo que se conoce como sustancia negra: esto es, las zonas del cerebro donde se segrega la dopamina. Este importantísimo neurotransmisor es absolutamente decisivo en nuestras funciones motoras. Como consecuencia, el párkinson va deteriorando las capacidades de movimiento de la persona: así pues, produce temblores, rigidez, descoordinación, lentitud excesiva…También es necesario acudir cuanto antes al doctor en cuanto se perciban los síntomas incipientes o iniciales.
    • La Tan común y habitual en determinadas épocas del año en las sociedades actuales, puede generar complicaciones respiratorias graves que exijan la hospitalización de la persona afectada. Junto a la aparición de la Covid-19, se han convertido en dos enfermedades que afectan de manera muy similar y suponen un factor de riesgo para la población envejecida, más castigada por este tipo de virus.
    • La desnutrición. La pérdida de apetito en edades avanzadas hace que la pérdida de nutrientes esenciales acabe engendrando una de las enfermedades más comunes en personas mayores. La desnutrición suele pasar inadvertida hasta fases avanzadas en las que los signos son muy evidentes, lo que supone un empeoramiento de su calidad de vida. La principal causa que lleva a este estado, es la pérdida funcional para el desarrollo de la vida diaria que, además, provoca un deterioro de la función inmunitaria.
    • La artrosis y la artritis. Las dolencias óseas por degeneración del cartílago de las articulaciones, también es una de las enfermedades comunes en personas mayores. La artrosis es una enfermedad crónica que suele afectar más a las rodillas, la cadera, la columna vertebral o las manos, provocando inflamación y dolores de mayor o menor intensidad.
      En nuestro país, la sufren más de 7 millones de personas, aumentando conforme se cumplen años. Se estima que el 28% de la población mayor de 65 años padece artrosis.
      Para retrasar su aparición es necesario llevar una dieta sana y realizar ejercicio físico moderado a lo largo de nuestra vida.
    • La osteoporosis. Esta enfermedad ósea degenerativa provoca que los huesos se hagan más porosos y frágiles, perdiendo densidad. A medida que nos hacemos mayores, comenzamos a perder más hueso del que producimos, y se vuelven más finos y pierden robustez. Esta enfermedad afecta más a mujeres que hombres ya que es la hormona estrógeno, la encargada de producir y reconstruir los huesos, la que se va perdiendo consecuencia de la menopausia que acelera la pérdida de masa ósea. Para prevenirla, es primordial un gran consumo de calcio a edades avanzadas.
    • La hipertensión. La presión arterial debe ser controlada más cuidadosamente en personas mayores, para evitar problemas y accidentes cardiovasculares y cerebrovasculares (isquemias). La hipertensión arterial es una de las enfermedades más frecuentes en adultos mayores y se caracteriza por tener unos parámetros por encima de los 90 mmHg de mínima (diastólica) y de 140 mmHg de máxima (sistólica), siendo esta última la más significativa en las personas de edad avanzada. Se considera una enfermedad crónica que constituye un importante factor de riesgo cardiovascular

    Es vital que cuidemos de quienes más nos importan, y también que sepamos envejecer de la forma más sana posible, evitando complicaciones de salud, y, sobre todo, sabiendo prevenirlas.

    Las enfermedades comunes en personas mayores hemos de conocerlas a tiempo para saber cómo prevenirlas y tratarlas en cuanto puedan hacerse perceptibles sus síntomas incipientes, o cuando un tren de vida inadecuado pueda acarrearlas.