prevención de caídas en mayores

La prevención de caídas en ancianos es algo muy necesario en edades en que el sentido del equilibrio ha sufrido un considerable cambio, asociado a otros procesos físicos, fisiológicos y neurológicos del envejecimiento. Los accidentes de este tipo en personas de avanzada edad comportan un cierto índice de mortalidad que debe hacernos recapacitar sobre si estamos haciendo todo lo posible y recomendable para prevenirlas y evitarlas. Este es un peligro cierto que acecha a nuestros mayores, por lo que es ineludible que nos aprestemos a informarnos y tomar prudentes consejos sobre esta espinosa cuestión. Será una manera de garantizar una mayor salud y una completa integridad física de las personas de avanzada edad de nuestro entorno, que necesitan tan a menudo de ayuda y apoyo para no sufrir contratiempos, accidentes y lesiones.

Las caídas en el caso de las personas mayores son, por desgracia, muy habituales, siendo uno de los síndromes geriátricos más frecuentes. La pérdida del equilibrio es habitual en edades avanzadas, donde esta noción tiende a sufrir mermas con respecto a edades de mayor esplendor biológico.

En general se trata de algo muy normal y habitual, que en principio no ha de causarnos grandes inquietudes y preocupaciones, por ser propio de la edad, pero ello no significa que no debamos prevenirlo adecuadamente para evitar, en todo caso, males mayores, lo que resulta lógico.

Además, existen varias causas por las que es de temer que el permanente riesgo de caída sea más omnipresente y peligroso: tal es el caso de determinados efectos secundarios de las medicaciones, o de síntomas de demencias o enfermedades neurodegenerativas, etc. Por eso debemos tener ciertos aspectos en cuenta que puedan intensificar la probabilidad de sufrir una caída, que, aunque a veces sean irremediables, en algunos casos sí pueden prevenirse.

Asimismo, han de citarse otras causas de estos accidentes, que nos ayudarán a conocerlos mejor y así poder mejor prevenir las caídas en personas mayores. Tales causas son, además de las ya mencionadas, algunas más como las siguientes:

  • Anquilosis de los huesos, propia de la edad y del inexorable proceso de descalcificación que se sufre en la senectud.
  • Problemas y enfermedades articulares, tales como las artritis y artrosis, tan frecuentes en la tercera edad, y que tanto contribuyen a las caídas.
  • Atrofia muscular, producida tanto por el desuso de la inactividad física en que tantos incurren equivocadamente tras jubilarse, como por el propio envejecimiento natural de los músculos.
  • Pérdida del sentido del equilibrio localizado en el oído, a consecuencia del propio proceso natural de envejecimiento físico y fisiológico.

La Organización Mundial de la Salud describe una caída como “la consecuencia de cualquier acontecimiento que precipite a una persona al suelo contra su voluntad”, por eso se deben tomar ciertas medidas para prevenir el riesgo de sufrir una caída, que, a su vez, paradójicamente, caerse es un factor de riesgo para sufrir caídas.

Medidas para prevenir el riesgo de caídas en personas mayores

Como decimos, algunas caídas se pueden prevenir, pudiendo ser del todo inevitables.

Para ello, debemos analizar los diferentes factores de riesgo a los que nos enfrentamos para poder eliminarlos o mitigarlos de la manera más eficaz posible, abordándolos del mejor modo posible para una correcta prevención de caídas en ancianos.

Las principales causas de caídas en los ancianos, aparte de las arriba aludidas, son:

  • Enfermedades crónicas como Parkinson, enfermedades cerebrovasculares, síndromes neurodegenerativos, demencias, etc.
  • Alteraciones osteo-musculares del sistema locomotor, relacionadas directamente o no con la edad.
  • Alteraciones visuales, tales como el desprendimiento de retina, cataratas, glaucoma, etc.
  • Pérdida de equilibrio relacionada con edades avanzadas, con la osteoporosis, traumatismos, infecciones del oído interno, efectos secundarios de fármacos tales como aminoglucósidos, furosemida, etc, e, incluso, ácido acetilsalicílico (por ejemplo, aspirinas).
  • Cambios neurológicos, por ejemplo, en la corteza cerebral, por razones vasculares o neurodegenerativas, trastornos en el cerebelo, etc.
  • La polifarmacia o medicación con múltiples fármacos distintos simultáneamente, también afecta al equilibrio del adulto mayor.
  • Enfermedades agudas de tipo infeccioso, y algunas que son exacerbación o agravamiento de enfermedades crónicas, como es el caso de la insuficiencia cardíaca congestiva.
  • Empleo incorrecto de la medicación. Sobreabunda entre las personas de avanzada edad el mal empleo de la frecuencia de las dosis, la confusión entre los diversos medicamentos que han de tomar, y la automedicación. Todo ello junto con la presencia de varias enfermedades en el organismo de un mismo sujeto (pluripatología) supone que las reacciones adversas de los fármacos tienden a proliferan con mayor riesgo en factores como el equilibrio de la persona.

Cuidados generales y físicos

Se debe realizar un buen seguimiento del estado de salud del anciano o de la anciana, así como un correcto control de la medicación del paciente, teniendo siempre en cuenta los efectos secundarios.

Si la persona ya se ha caído anteriormente, y sufre del síndrome post caída, que consiste en tener miedo en volver a caerse, debe vigilarse de cerca. Esto puede llevar a más caídas, a perder la confianza al andar, y así perder la actividad física, que puede conllevar a sufrir más caídas. Todo esto supone un círculo vicioso peligroso para la salud del anciano. Además, el síndrome post caída puede repercutir en problemas psicológicos y neurológicos del anciano, e incluso ser uno de los detonantes de demencias, cuando ha impelido a la inactividad física prolongada.

Tratar los problemas de vista

Cuidar la alimentación, teniendo una dieta equilibrada para ayudar al buen estado de músculos y huesos, y niveles de hidratación adecuados, para lo que es necesario intentar beber mínimo un litro de agua al día.

Realizar ejercicio físico, en la medida que sea posible según el estado de salud de la persona. Mantener el cuerpo activo ayudará a potenciar y seguir teniendo los reflejos alerta para una mayor agilidad. Los ejercicios de equilibrio son de gran ayuda en estos casos, pero siempre debemos consultar antes con un médico o un fisioterapeuta especializado en fisioterapia gerontológica.

Correcta adaptación de la vivienda

Adaptar la vivienda y los habitáculos de la misma es imprescindible para evitar caídas de personas mayores en el hogar, lugar en el que más suelen sufrirse. Con algunos cambios, podemos reducir notablemente el riesgo de caídas, por lo que merece la pena invertir tiempo en saber cómo adaptar correctamente la vivienda del anciano.

Baño

Es recomendable, si es posible, cambiar la bañera por una ducha, y en cualquier caso, instalar barras de sujeción que ayuden a agarrarse para así facilitar la movilidad y evitar la pérdida de equilibrio o los resbalones.

Suelos

Eliminar cualquier obstáculo que pueda provocar tropiezos y/o caídas es el primer paso para ayudar a la movilidad de la persona en su hogar. Se deben evitar los suelos irregulares o resbaladizos, así como eliminar los escalones o desniveles si los hubiese, construyendo rampas cuando sea necesario, siempre bien acondicionadas.

Pasillos

La correcta iluminación es un factor imprescindible en toda la casa, pero sobre todo en los pasillos que conectan unos habitáculos con otros. Es recomendable instalar luces nocturnas en estos lugares, normalmente luces pequeñas a la altura del suelo que se quedan encendidas por la noche y que iluminan lo suficiente sin molestar para saber guiarse en caso de emergencia y no encontrar el interruptor.

Del mismo modo, se debe instalar a lo largo del pasillo, al menos en un lado del mismo, barandilla o pasamanos que faciliten la movilidad por el espacio.

Dispositivos de ayuda

Contar con todos los dispositivos de ayuda necesarios para evitar las caídas, será muy positivo para el anciano. Ayudarse de un bastón o una muleta al andar, o tener los dispositivos anteriormente mencionados, como barandillas, es beneficioso. También pueden instalarse barras de sujeción a los lados de la cama para favorecer la movilidad y la independencia de la persona anciana.

Del mismo modo, contar con un dispositivo como un sistema de aviso a emergencias es positivo para cualquier persona mayor por lo que pueda ocurrir, pero aún más para una persona con riesgo de caídas.

Calzado

El calzado de la persona anciana debe ser lo más cómodo posible, adaptado en caso de que la persona lo necesite. Contar con una suela antideslizante y que se ate con velcro y no con cordones también puede servir de ayuda como prevención de caídas.

Tareas del cuidador para la prevención de caídas en el adulto mayor

Los cuidadores de personas mayores deben estar al tanto de cualquier detalle que sea necesario conocer para velar por el bienestar de los susodichos. Como especialistas de cuidado de mayores en Madrid, desde mSoluciona Castellana damos esta serie de consejos para prevenir las caídas en las personas mayores:

  • Se debe estar informado sobre los factores de riesgo de caídas en adultos mayores, así como de las acciones preventivas existentes y recomendadas.
  • Conocer al detalle el historial de caídas de la persona, si lo hay.
  • Por supuesto, tener conocimiento de cualquier problema de salud que pueda tener la persona que sea considerado factor de riesgo de caídas.
  • Usar un calzado adecuado antideslizante por si, en algún momento, se da el caso de que la persona tema sufrir una caída y se apoye en nosotros.
  • Realizar un acompañamiento permanente en caso de que sea necesario.
  • Motivar al paciente para cumplir las recomendaciones brindadas.
  • Informar de las acciones de prevención a cualquier otra persona que se pueda quedar al cargo del cuidado del anciano cuando el cuidador no esté.

Los cuidadores de personas mayores deben estar al tanto de cualquier detalle que sea necesario conocer para velar por su bienestar. Como especialistas de cuidado de mayores en Madrid, desde mSoluciona Castellana damos todos estos consejos para prevenir las caídas en las personas mayores. Prevenir las caídas en ancianos también es tarea de profesionales, que conocen las causas últimas de tales accidentes y las diversas formas de prevenirlas.