Ejercicio ancianosEl ejercicio físico en mayores con diabetes es fundamental. Y eso que no es un secreto que la actividad física es más que recomendable para personas de todas las edades. Sin embargo, siempre nos gusta recordar la importancia de cualquier tipo de actividad física para las personas mayores. Hoy en concreto, queremos hablar de los beneficios de la actividad física para mayores con diabetes.

Las enfermedades crónicas en la tercera edad, que es más propicia a la cronificación de las dolencias que etapas anteriores de la vida humana, hacen que un tren de vida saludable y la práctica de ejercicio físico se hagan imprescindibles para poder seguir adelante minimizando los síntomas que puedan padecerse, o que estos se retrasen, y, además, con todo ello, se pueda seguir viviendo el día a día con las menores molestias posibles. Este es el objetivo de un tren de vida saludable en la tercera edad al igual que en otras edades anteriores, y más si acechan o se padecen las enfermedades crónicas como lo es la diabetes.

Practicar algún tipo de actividad física de forma regular es uno de los pilares fundamentales del tratamiento de la diabetes para las personas mayores. Es cierto que las pautas recomendadas para este colectivo son muy parecidas a las de cualquier persona con diabetes. No obstante, también hay que tener en cuenta las limitaciones de los ancianos con diabetes para determinados tipos de ejercicio, sin olvidar la presencia de otro tipo de patologías. Así pues, las especificidades del ejercicio físico en las personas mayores con diabetes, lógicamente se definen en consonancia con la sintomatología de esta dolencia crónica y sus repercusiones en el cuerpo y el organismo de quien la padece.

Serafín Murillo, asesor en Nutrición y Deporte de la Fundación para la Diabetes, ha elaborado unas recomendaciones de actividad física para este tipo de pacientes. En concreto, la diabetes tipo 2, que afecta al 30% de las personas de más de 70 años. Así, el programa de ejercicio debe estar orientado a controlar la glucemia, mantener el peso ideal, mejorar la calidad de vida y evitar la aparición de posibles complicaciones. El mayor o menor equilibrio de las calorías y de los azúcares simples en el cuerpo del adulto mayor diabético es algo que también se regula mediante el ejercicio físico, por lo que los objetivos que hayan de contemplarse van en estrecha dependencia de ello.

¿Cómo debe ser la actividad física para personas mayores con diabetes?

Para lograr controlar la glucemia, mantener el peso y evitar complicaciones, los expertos recomiendan comenzar la práctica de ejercicio físico caminando, nadando o montando en bicicleta a diario o entre 4 y 5 veces a la semana. Otra opción con numerosos beneficios en los ancianos es el baile. Además de lo mencionado anteriormente, algunas recomendaciones son:

La intensidad del ejercicio debe permitir a nuestros mayores que puedan hablar mientras se realiza la actividad pero teniendo que hacer pausas para coger aire. Una mayor intensidad permite un incremento del consumo de glucosa por parte de los músculos pero también puede aumentar la frecuencia de lesiones. Este es un apartado en el que hay que guardar un especial cuidado y ser precavidos, puesto que el adulto mayor tiene más peligro de lesiones que personas de edades previas, y por ello no se recomienda el ejercicio físico violento ni los movimientos bruscos. Ello resulta de gran importancia cuando estamos definiendo el ejercicio físico en mayores con diabetes.

Si se practica actividad física en solitario, avisar a algún familiar o amigo que viva cerca. Por si sucediera algún imprevisto, es necesario que a edades avanzadas haya alguien que pueda ayudarnos.

¿Qué puede hacer el responsable del cuidado de mayores?

Si bien es cierto que nosotros no podemos realizar la actividad física por ellos, sí que hay algunas cosas que podemos hacer para ayudar a que nuestro familiar realice actividad física y se mantenga saludable:

Investigar en clubes deportivos y gimnasios de la zona si tienen algún tipo de programa específico para adultos mayores.

Si nuestro familiar anciano vive en un asilo o acude a un centro de día, preguntar al personal por los programas de mayores que el centro ofrece.

Y por supuesto, lo más importante antes de que nuestro familiar de la tercera edad comience su rutina de ejercicios, es revisar los horarios y, sobre todo, tener claros la frecuencia y el tipo de ejercicio más adecuado para nuestro familiar. El ejercicio físico en mayores con diabetes está determinado por una serie de variables que debemos conocer en detalle, y que son de gran importancia.

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