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Asistencia a mayores en casa durante el verano: ¿qué se necesita?

El cuidado de personas mayores en el hogar es un desafío que se intensifica durante el verano. Las altas temperaturas, la necesidad de hidratación constante, y la gestión de actividades diarias pueden ser difíciles de manejar para las personas mayores y sus cuidadores. 

En este artículo, veremos en profundidad lo que se necesita para proporcionar una asistencia adecuada a los mayores en casa durante la temporada de verano, asegurando su bienestar y calidad de vida.

Preparación del hogar

El primer paso para cuidar adecuadamente a una persona mayor durante el verano es preparar el hogar para las condiciones climáticas. Esto incluye:

Control de la temperatura

Es crucial mantener una temperatura adecuada dentro del hogar. Las personas mayores son más susceptibles a los golpes de calor, por lo que se recomienda mantener el aire acondicionado a una temperatura confortable, generalmente entre 22 y 24 grados Celsius. 

Además, es importante asegurarse de que todas las habitaciones estén bien ventiladas y de que las ventanas tengan cortinas o persianas para bloquear el calor del sol.

Hidratación

La deshidratación es un riesgo serio durante el verano. Las personas mayores deben tener acceso constante a agua fresca. Se puede fomentar la hidratación ofreciendo bebidas variadas como agua, infusiones frías y jugos naturales. Los alimentos con alto contenido de agua, como frutas y verduras, también son beneficiosos.

Modificación del entorno

Es importante adaptar el hogar para evitar accidentes. Las alfombras deben estar bien sujetas para prevenir tropiezos y caídas. Además, se debe asegurar que los caminos hacia el baño, la cocina y otras áreas de uso frecuente estén libres de obstáculos.

Monitoreo de la salud

El monitoreo constante de la salud es esencial durante el verano. Los cuidadores deben estar atentos a cualquier signo de malestar.

  • Signos de deshidratación. Entre los signos de deshidratación se incluyen la boca seca, la orina oscura, la confusión y el mareo. Si se observan estos síntomas, es crucial ofrecer líquidos inmediatamente y, si es necesario, buscar atención médica.
  • Control de medicamentos. Algunas medicinas pueden afectar la capacidad del cuerpo para regular la temperatura. Es vital revisar los medicamentos con un médico para entender cualquier posible interacción con el calor y ajustar las dosis si es necesario.
  • Citas médicas. Mantener al día las citas médicas es crucial. Los chequeos regulares permiten a los médicos detectar y tratar problemas de salud antes de que se agraven. Durante el verano, puede ser necesario ajustar los horarios de las citas para evitar las horas más calurosas del día.

Actividades adecuadas

Mantener a los mayores activos es importante para su bienestar físico y mental. Sin embargo, las actividades deben adaptarse a las condiciones del verano.

Ejercicio físico

El ejercicio regular ayuda a mantener la movilidad y la salud cardiovascular. Se deben elegir actividades que sean seguras y cómodas durante el verano, como caminar temprano en la mañana o nadar en una piscina climatizada. 

Es importante evitar el ejercicio al aire libre durante las horas pico de calor.

Actividades recreativas

Las actividades recreativas como la lectura, los juegos de mesa y la jardinería ligera pueden ser excelentes formas de mantenerse activo mentalmente. Además, las actividades sociales, como reuniones familiares o visitas de amigos, ayudan a combatir la soledad y el aislamiento.

Evitar el aislamiento

El verano puede ser una época en la que los cuidadores y familiares se van de vacaciones, dejando a los mayores solos. Es fundamental planificar con anticipación para asegurarse de que los mayores no se queden solos por períodos prolongados. Se pueden organizar visitas regulares de familiares, amigos o cuidadores profesionales.

Nutrición adecuada

Una alimentación equilibrada es fundamental para mantener la salud de las personas mayores durante el verano.

Dieta equilibrada

La dieta debe incluir una variedad de alimentos ricos en nutrientes. Las frutas y verduras frescas, los granos enteros y las proteínas magras son esenciales. Los alimentos que contienen mucha agua, como el melón, la sandía y los pepinos, pueden ayudar a mantener la hidratación.

Evitar comidas pesadas

Las comidas pesadas y muy condimentadas pueden ser difíciles de digerir y aumentar la sensación de calor. Es preferible optar por comidas ligeras y frecuentes a lo largo del día.

Suplementos

En algunos casos, puede ser necesario el uso de suplementos vitamínicos para asegurarse de que se están recibiendo todos los nutrientes necesarios. Esto debe ser discutido con un profesional de la salud.

Apoyo emocional y psicológico

El verano puede ser una época en la que los sentimientos de soledad y depresión aumentan, especialmente si la persona mayor está sola.

  • Comunicación regular. Es crucial mantener una comunicación regular con los mayores. Las llamadas telefónicas diarias o las videollamadas pueden ayudar a reducir los sentimientos de aislamiento.
  • Actividades sociales. Organizar actividades sociales, incluso si son virtuales, puede ser muy beneficioso. Participar en clubes, grupos de apoyo o actividades comunitarias puede proporcionar un sentido de pertenencia y propósito.
  • Atención psicológica. Si la persona mayor muestra signos de depresión o ansiedad, es importante buscar ayuda profesional. Los psicólogos y terapeutas pueden ofrecer apoyo y estrategias para manejar estos sentimientos.

6. Consideraciones finales

El cuidado de las personas mayores en casa durante el verano requiere una planificación y atención detallada. 

A continuación, se resumen algunas consideraciones finales para asegurar un verano seguro y saludable para los mayores:

Planificación anticipada

Planificar con anticipación cualquier viaje o actividad es fundamental para evitar problemas de último minuto. Asegurarse de que los mayores tengan todo lo que necesitan, desde medicinas hasta hidratación adecuada, es esencial.

Educación del cuidador

Los cuidadores deben estar bien informados sobre los riesgos del calor y cómo manejarlos. La formación continua y el acceso a recursos educativos pueden ayudar a los cuidadores a ofrecer el mejor cuidado posible.

Redes de apoyo

Contar con una red de apoyo, ya sea a través de familiares, amigos o servicios profesionales, puede hacer una gran diferencia en la calidad de vida de las personas mayores. No dudar en pedir ayuda cuando sea necesario es crucial