
La implantación de un marcapasos es uno de los avances tecnológicos que más ha contribuido a prolongar la longevidad y, sobre todo, a mejorar la vitalidad de nuestros mayores. Cuando el corazón empieza a latir a un ritmo demasiado lento o irregular debido al paso de los años, este pequeño dispositivo actúa como un guardián silencioso, asegurando que el organismo reciba el flujo de oxígeno que necesita para el día a día.
Sin embargo, como ocurre con cualquier intervención, la llegada de un marcapasos al hogar genera muchas dudas e inquietudes en hijos y familiares. En mSoluciona Castellana, a través de nuestros servicios de cuidado de mayores en Madrid, sabemos que el éxito de este dispositivo no termina al salir del hospital: es en la rutina diaria donde el cariño, la atención y una supervisión adecuada garantizan que la persona mayor disfrute de una vida activa y plena.
¿Qué es un marcapasos y cómo funciona?
Un marcapasos es un pequeño dispositivo electrónico que se implanta bajo la piel del pecho, generalmente en la zona del hombro izquierdo. Su función es enviar impulsos eléctricos al corazón cuando este no es capaz de mantener un ritmo adecuado por sí mismo. Está formado por dos componentes principales: el generador (que contiene la batería y los circuitos electrónicos) y los cables o electrodos (que llegan hasta el corazón a través de las venas).
Su tamaño es similar al de una moneda y, una vez colocado, queda prácticamente imperceptible bajo la piel. Las baterías actuales pueden durar entre 7 y 10 años, dependiendo del uso, tras lo cual se sustituye el generador en una intervención sencilla.
Tipos de marcapasos
Dependiendo de la necesidad médica de cada paciente, existen diferentes tipos de marcapasos:
- Marcapasos de una cámara (monocameral): Tiene un solo cable y estimula bien la aurícula o el ventrículo derecho. Es el más sencillo y se utiliza en casos específicos
- Marcapasos de doble cámara (bicameral): Tiene dos cables, uno para la aurícula y otro para el ventrículo derecho. Coordina los latidos de ambas cavidades imitando el ritmo natural del corazón. Es el más utilizado
- Marcapasos biventricular o de resincronización (TRC): Cuenta con tres cables y se usa principalmente en pacientes con insuficiencia cardíaca. Ayuda a coordinar los dos ventrículos
- Marcapasos sin cables (leadless): Innovación más reciente, se coloca directamente dentro del corazón sin necesidad de cables
El cardiólogo es quien determina qué tipo de dispositivo es el más adecuado para cada caso, en función de la patología, edad y estado general del paciente.
¿Por qué nuestros mayores necesitan un marcapasos?
Con el paso del tiempo, es natural que el sistema eléctrico del corazón sufra cierto desgaste. Esto puede hacer que los latidos se vuelvan demasiado lentos (lo que médicamente se conoce como bradicardia), provocando que la persona se sienta constantemente cansada, sufra mareos inesperados o incluso llegue a desmayarse.
Las razones más habituales por las que el cardiólogo recomienda un marcapasos en la tercera edad incluyen:
Bradicardia sintomática
Cuando el corazón late demasiado lento (por debajo de 50-60 latidos por minuto en reposo) y la persona presenta síntomas como cansancio extremo, mareos, dificultad para respirar al hacer esfuerzos o desmayos. Esta es la indicación más frecuente.
Bloqueo auriculoventricular (BAV)
Es una alteración del sistema eléctrico del corazón donde los impulsos no llegan correctamente desde las aurículas a los ventrículos. Puede ser de primer, segundo o tercer grado, siendo este último el más grave y de indicación absoluta de marcapasos.
Síndrome del seno enfermo
El nodo sinusal, el «marcapasos natural» del corazón, deja de funcionar correctamente, alternando ritmos demasiado lentos con otros demasiado rápidos. Es muy frecuente en personas mayores y es una indicación común para implantar el dispositivo.
Fibrilación auricular con respuesta ventricular lenta
En algunos casos de fibrilación auricular, especialmente cuando se asocia a medicación necesaria para controlar el ritmo, el corazón puede latir demasiado lento, requiriendo apoyo del marcapasos.
Efectos secundarios de medicación cardíaca
Algunos medicamentos esenciales para tratar otras patologías cardíacas (betabloqueantes, antiarrítmicos) pueden ralentizar excesivamente el ritmo cardíaco. En estos casos, el marcapasos permite mantener el tratamiento sin comprometer la frecuencia cardíaca mínima necesaria.
¿Es peligrosa la operación de marcapasos en personas mayores?
Una de las preguntas más frecuentes que recibimos en familias con un mayor candidato a marcapasos es si la operación es peligrosa, especialmente cuando se trata de personas de edad muy avanzada.
La realidad es que la implantación de un marcapasos es una de las intervenciones cardíacas con menor tasa de complicaciones. Se realiza con anestesia local (no general), en un quirófano de cardiología, y la mayoría de pacientes están en condiciones de regresar a casa en 24-48 horas.
El procedimiento paso a paso
Aunque debe ser el cardiólogo quien explique los detalles concretos del procedimiento de cada paciente, en términos generales el proceso suele ser así:
- Se realiza una pequeña incisión bajo la clavícula (generalmente izquierda)
- Se introduce el cable o cables a través de una vena, guiándolos hasta el corazón con ayuda de imágenes
- Se conecta el cable al generador y se introduce este último en un pequeño «bolsillo» creado bajo la piel
- Se sutura la incisión
- Se comprueba el correcto funcionamiento del dispositivo
La duración total suele ser de 1-2 horas y el paciente permanece consciente durante el procedimiento.
¿Existen riesgos en la operación?
Como toda intervención, no está exenta de posibles complicaciones, aunque la mayoría son poco frecuentes:
- Hematomas o sangrado en la zona de la incisión (lo más común)
- Infección de la herida quirúrgica
- Neumotórax (acumulación de aire en el espacio pleural) por la punción venosa
- Desplazamiento o fractura de los cables
- Reacción alérgica a los materiales
- Perforación cardíaca (muy infrecuente)
Es importante que el cardiólogo explique a la familia los riesgos específicos según el caso del paciente, especialmente en personas muy mayores o con patologías asociadas. La valoración riesgo-beneficio siempre se hace de forma individualizada.
¿Y en personas de 80, 90 años o más?
Una preocupación frecuente es si conviene implantar un marcapasos a una persona de edad muy avanzada. La respuesta corta es: depende de cada caso. La edad no es por sí sola una contraindicación. Lo que valora el cardiólogo es:
- El estado general del paciente y su esperanza de vida
- La calidad de vida actual y la que cabe esperar tras la intervención
- La presencia de otras enfermedades graves
- Los síntomas que provoca la alteración del ritmo
- La opinión del propio paciente y la familia
Hay numerosos casos de personas mayores de 90 años a quienes el marcapasos les ha devuelto autonomía y calidad de vida que parecían perdidas. En otros casos, el cardiólogo puede recomendar no intervenir si los beneficios no superan los riesgos. Esta decisión siempre debe tomarse con el especialista.
Riesgos y complicaciones del marcapasos tras la operación
Aunque el procedimiento es sencillo y rutinario, el periodo posterior en el domicilio requiere que familiares y cuidadores estemos atentos a una serie de aspectos para evitar complicaciones. Estos son los principales riesgos del marcapasos en personas mayores a vigilar:
1. Vigilancia de la herida quirúrgica (riesgo de infección)
En las primeras semanas tras la intervención, el lugar del pecho donde se ha colocado el dispositivo es una zona sensible. Es fundamental revisar diariamente la piel para detectar a tiempo cualquier señal de alerta.
¿Qué debemos observar?
- Enrojecimiento inusual de la zona
- Calor al tacto en la piel sobre el dispositivo
- Inflamación mayor de lo esperado
- Dolor persistente que no cede con el paso de los días
- Aparición de pus o supuración
- Fiebre sin causa aparente
Mantener una higiene correcta siguiendo las pautas médicas es la mejor barrera de protección. Si aparece cualquiera de estas señales, conviene contactar rápidamente con el centro hospitalario.
2. Aparición de hematomas o sangrados
Es muy frecuente que las personas mayores tomen tratamientos anticoagulantes o antiagregantes (como el Sintrom, ácido acetilsalicílico, apixabán, rivaroxabán). Esto hace que tras la operación sea más probable la aparición de moratones grandes (hematomas) o pequeños sangrados en la zona del pecho.
Una cuidadora con experiencia sabrá vigilar estos signos y ayudar al mayor a vestirse o moverse con suavidad para evitar roces molestos sobre la zona intervenida. Los hematomas pequeños suelen desaparecer en 2-3 semanas, pero si crecen o se acompañan de dolor intenso conviene consultar.
3. Mareos, debilidad o desorientación (alteraciones del ritmo)
Aunque los marcapasos actuales son extremadamente fiables, en ocasiones el cuerpo necesita un tiempo de adaptación o los cables del dispositivo pueden sufrir un ligero desplazamiento. Si notamos que el familiar vuelve a quejarse de:
- Mareos al levantarse o caminar
- Debilidad extrema sin causa aparente
- Palpitaciones irregulares
- Sensación de ahogo o falta de aire
- Desmayos o pérdidas de conocimiento
- Hipo persistente (puede indicar estimulación incorrecta)
Estas son señales inequívocas de que se debe adelantar la revisión con el cardiólogo. No debemos asumir que el dispositivo «está fallando», pero sí investigar la causa con el equipo médico.
4. Síndrome del marcapasos
Aunque poco frecuente, algunos pacientes pueden desarrollar el llamado síndrome del marcapasos, que produce síntomas como cansancio, mareos, hinchazón de tobillos o palpitaciones. Suele resolverse con un ajuste de los parámetros del dispositivo por parte del cardiólogo en una revisión.
Efectos secundarios del marcapasos a largo plazo
Una vez superada la fase inicial post-quirúrgica, los efectos secundarios del marcapasos son generalmente leves. La mayoría de personas con marcapasos llevan una vida prácticamente normal. Sin embargo, conviene conocer algunos efectos posibles:
Sensación del dispositivo
Algunas personas, especialmente las muy delgadas, pueden notar el dispositivo bajo la piel o sentir su presencia al cambiar de postura. Esta sensación suele disminuir con el tiempo.
Limitaciones de movimiento iniciales
Durante las primeras semanas se recomienda no levantar el brazo del lado operado por encima del hombro ni cargar pesos para evitar el desplazamiento de los cables. Esta limitación es temporal.
Estimulación del diafragma
En raras ocasiones, el cable puede estimular el diafragma, provocando hipo persistente o contracciones musculares en el pecho. Es solucionable mediante reprogramación del dispositivo.
Hinchazón del brazo
Muy infrecuente. Puede deberse a problemas venosos en el brazo del lado del implante. Requiere valoración médica.
Ansiedad o miedo psicológico
Probablemente el «efecto secundario» más común y menos hablado. Muchas personas mayores desarrollan ansiedad o miedo a que el dispositivo falle. El acompañamiento y la tranquilidad emocional son tan importantes como el cuidado físico.
¿Puede fallar un marcapasos?
Una pregunta natural de las familias es si el marcapasos puede fallar. La respuesta es que los marcapasos modernos son extraordinariamente fiables, pero como cualquier dispositivo electrónico, no son 100% infalibles.
Los «fallos» que pueden ocurrir son:
- Agotamiento de la batería: No es un fallo, sino el fin de vida útil esperable. En las revisiones se detecta con antelación y se programa el recambio
- Desplazamiento de electrodos: Más frecuente en las primeras semanas tras la implantación
- Fractura de cables: Raro, especialmente con los cables actuales
- Mal funcionamiento de programación: Solucionable en revisión
- Interferencias electromagnéticas: Muy infrecuentes con los dispositivos modernos blindados
Por eso son tan importantes las revisiones periódicas: permiten detectar cualquier anomalía antes de que dé problemas clínicos significativos.
¿Una persona con marcapasos puede tener un infarto?
Sí, una persona con marcapasos puede sufrir un infarto. Es importante entender que el marcapasos no protege del infarto. Su función es asegurar que el corazón mantenga un ritmo adecuado, pero no actúa sobre las arterias coronarias, que son las que pueden obstruirse y causar el infarto.
De hecho, muchos pacientes con marcapasos también tienen cardiopatía isquémica (enfermedad de las arterias coronarias) y deben seguir todas las indicaciones de prevención: control de tensión arterial, colesterol, diabetes, no fumar, dieta saludable y ejercicio adaptado.
Las señales de alarma de un posible infarto en una persona con marcapasos son las mismas que en cualquier persona: dolor opresivo en el pecho, irradiación al brazo izquierdo o mandíbula, sudoración fría, náuseas y sensación de muerte inminente. Ante estos síntomas, llamar al 112 inmediatamente.
Consejos esenciales para el día a día con un marcapasos
Convivir con un marcapasos es sencillo si se adoptan unos hábitos básicos. Estos son los consejos más importantes para la vida cotidiana:
Llevar siempre la tarjeta identificativa
Es fundamental que la persona mayor o su cuidadora lleven siempre encima la tarjeta identificativa del marcapasos. Esta tarjeta contiene los datos del dispositivo (modelo, fabricante, fecha de implantación) y es obligatoria al pasar por los controles de seguridad (aeropuertos, edificios oficiales) y vital ante cualquier urgencia médica donde el personal sanitario necesite conocer los datos del dispositivo.
Precauciones con electrodomésticos y tecnología
Hoy en día los marcapasos están muy bien protegidos contra interferencias, pero conviene mantener ciertas precauciones:
- Teléfono móvil: No guardarlo en el bolsillo de la camisa cerca del pecho. Usarlo en el oído contrario al lado del implante
- Placas de inducción: Mantener una distancia prudencial mientras estén encendidas (no apoyarse sobre la placa)
- Arcos detectores de metales: Solicitar paso alternativo mostrando la tarjeta. Los detectores manuales no deben acercarse al dispositivo
- Imanes potentes: Evitar contacto directo con imanes industriales o equipos médicos magnéticos sin autorización
- Resonancia magnética: Algunos marcapasos modernos son compatibles («MRI safe»), pero siempre debe consultarse con el cardiólogo antes
- Herramientas eléctricas potentes: Soldadoras de arco, generadores potentes, etc.
Electrodomésticos habituales como microondas, televisores, ordenadores, wifi, lavadoras o frigoríficos son totalmente seguros y no interfieren con el funcionamiento del dispositivo.
Asistencia a las revisiones programadas
Los marcapasos funcionan con baterías de larga duración, pero es imprescindible acudir a los chequeos periódicos programados (habitualmente cada 6-12 meses). En estas consultas, el especialista comprueba:
- Estado de la batería y vida útil restante
- Funcionamiento correcto de los cables
- Parámetros de estimulación adecuados
- Posibles ajustes según la evolución del paciente
Mantener una vida activa adaptada
Llevar un marcapasos no implica vivir limitado. De hecho, la mayoría de pacientes recupera o mejora su actividad previa. Es recomendable:
- Caminar regularmente
- Realizar ejercicio adaptado a las capacidades
- Mantener una alimentación cardiosaludable
- Controlar la tensión arterial
- Seguir el tratamiento médico prescrito
- No fumar y limitar el alcohol
La importancia del acompañamiento emocional
Uno de los aspectos menos hablados pero más importantes tras la implantación de un marcapasos es el impacto emocional. Muchas personas mayores desarrollan miedo o ansiedad a que el aparato «falle», evitan hacer esfuerzos por precaución excesiva o desarrollan dependencia emocional de revisarse constantemente.
Contar con una persona de confianza al lado en casa, que acompañe en los paseos y transmita seguridad, es la mejor medicina para que recupere la confianza en su propio cuerpo. La tranquilidad emocional acelera la recuperación física y mejora notablemente la calidad de vida.
El papel del cuidado a domicilio tras la implantación de un marcapasos
Cuando una persona mayor regresa a casa tras la colocación de un marcapasos, la rutina familiar puede verse alterada por el miedo a no saber reaccionar o a descuidar alguna indicación médica. Aquí es donde nuestro servicio de asistencia domiciliaria en Madrid se convierte en el mejor aliado de la familia.
Las cuidadoras profesionales de mSoluciona Castellana ofrecen un apoyo integral y cercano que cubre múltiples aspectos:
Vigilancia de la zona quirúrgica
Nuestras cuidadoras están formadas para identificar signos de alarma en la herida: enrojecimiento, supuración, calor o cambios sospechosos. Esta supervisión diaria permite detectar problemas en fases muy iniciales, cuando son fácilmente tratables.
Control de medicación
Tras la implantación, las personas mayores suelen tomar varios medicamentos: antibióticos preventivos, anticoagulantes, antihipertensivos. Supervisamos que la medicación se tome en el horario correcto y a las dosis prescritas, evitando olvidos o errores que podrían tener consecuencias graves.
Acompañamiento en la recuperación
Los primeros paseos tras la intervención generan inseguridad. Nuestras cuidadoras acompañan al mayor en sus salidas, le ayudan a recuperar la movilidad de forma segura y progresiva, y transmiten la confianza necesaria para que vuelva a sentirse autónomo.
Preparación de alimentación cardiosaludable
Una alimentación adecuada es fundamental tras la implantación: control de sal para la tensión, alimentos cardioprotectores, hidratación correcta. Nuestras cuidadoras preparan menús saludables adaptados a las necesidades y gustos del mayor.
Detección de cambios y alerta a la familia
Al estar formadas en el cuidado de mayores, nuestras profesionales saben identificar al instante cualquier cambio en el estado de ánimo o en el bienestar físico del usuario, avisando de inmediato a la familia y, si es necesario, contactando con los servicios médicos.
Acompañamiento a revisiones médicas
Nos encargamos de acompañar al mayor a las revisiones programadas con el cardiólogo, asegurando que no se olvida ninguna cita y que la información del médico llega correctamente a la familia.
Preguntas frecuentes sobre el marcapasos en personas mayores
¿Es peligroso poner un marcapasos a una persona mayor?
La implantación de un marcapasos es una de las intervenciones cardíacas con menor tasa de complicaciones. Se realiza con anestesia local en un quirófano de cardiología, el paciente permanece consciente y suele recibir el alta en 24-48 horas. Las complicaciones graves son poco frecuentes, aunque como cualquier intervención no está exenta de riesgos: hematomas, infección, desplazamiento de cables o neumotórax. El cardiólogo valora caso por caso la relación riesgo-beneficio, especialmente en personas muy mayores. La edad por sí sola no contraindica la intervención: lo importante es el estado general del paciente y la mejora esperada en calidad de vida.
¿Cuáles son los riesgos del marcapasos en personas mayores?
Los principales riesgos a corto plazo son: hematomas y sangrado (más frecuente si el paciente toma anticoagulantes), infección de la herida quirúrgica, desplazamiento de los cables (más común en las primeras semanas), y neumotórax por la punción venosa. A largo plazo, los riesgos son muy bajos: agotamiento de la batería (no es un fallo, sino el fin de vida útil), fractura de cables (muy infrecuente), síndrome del marcapasos (síntomas leves que se resuelven con ajuste del dispositivo). Las revisiones periódicas permiten detectar cualquier problema antes de que cause complicaciones clínicas significativas.
¿Cuánto tiempo tarda en curar la herida del marcapasos?
Por lo general, la piel cicatriza en un periodo de dos a tres semanas. Durante este tiempo es aconsejable que el mayor no levante el brazo del lado operado por encima del hombro ni cargue pesos pesados, para evitar que los puntos o los cables del dispositivo sufran tensiones. La herida debe mantenerse limpia y seca siguiendo las indicaciones médicas. Si aparece enrojecimiento, calor, dolor persistente, supuración o fiebre, hay que contactar con el centro hospitalario porque podrían ser signos de infección.
¿Qué hacer si una persona con marcapasos sufre un desmayo?
Ante un desmayo o pérdida de conocimiento, lo primero es mantener la calma. Colocar al mayor en una posición cómoda y segura (de lado si está inconsciente, para evitar atragantamientos), aflojar prendas que opriman el cuello y llamar inmediatamente al 112. Una vez estabilizado, será necesario que el equipo de cardiología revise el dispositivo para comprobar el motivo del incidente: puede ser un fallo del marcapasos, un problema de programación, o causa no relacionada (descenso de tensión, problema neurológico). No retirar ni manipular el dispositivo bajo ninguna circunstancia.
¿Puede una persona con marcapasos sufrir un infarto?
Sí, una persona con marcapasos puede sufrir un infarto. El marcapasos no protege del infarto, ya que su función es asegurar que el corazón mantenga un ritmo adecuado, pero no actúa sobre las arterias coronarias, que son las que pueden obstruirse y causar el infarto. Muchos pacientes con marcapasos también tienen cardiopatía isquémica y deben seguir todas las indicaciones de prevención cardiovascular: control de tensión, colesterol, diabetes, no fumar, dieta saludable y ejercicio adaptado. Las señales de infarto son las mismas que en cualquier persona: dolor opresivo en pecho, irradiación a brazo o mandíbula, sudoración, náuseas. Ante estos síntomas, llamar al 112 inmediatamente.
¿Pueden los electrodomésticos interferir con el marcapasos?
Los electrodomésticos habituales del hogar como microondas, televisión, ordenador, wifi, lavadora, frigorífico o aspiradora son totalmente seguros y no interfieren con los marcapasos modernos. Sí conviene mantener algunas precauciones: no guardar el móvil en el bolsillo de la camisa, mantener distancia prudencial con placas de inducción encendidas, solicitar paso alternativo en arcos detectores de aeropuertos (mostrando la tarjeta), y consultar con el cardiólogo antes de cualquier prueba de resonancia magnética. Imanes industriales potentes, soldadoras de arco y generadores potentes sí deben evitarse.
¿Cuánto dura la batería de un marcapasos?
Las baterías de los marcapasos actuales suelen durar entre 7 y 10 años, dependiendo del modelo, el uso que requiera el paciente (cuánto necesita estimular el corazón) y los parámetros programados. Cuando la batería se acerca al final de su vida útil, las revisiones periódicas lo detectan con varios meses de antelación, permitiendo programar la sustitución del generador de forma planificada (no urgente). El recambio es una intervención más sencilla que la implantación inicial, ya que los cables originales suelen mantenerse y solo se sustituye el generador.
¿Conviene poner un marcapasos a una persona de 90 años?
La edad por sí sola no contraindica la implantación de un marcapasos. La decisión depende del estado general del paciente, su esperanza de vida, calidad de vida actual, presencia de otras enfermedades graves y los síntomas que provoca la alteración del ritmo. Hay numerosos casos de personas mayores de 90 años a quienes el marcapasos les ha devuelto autonomía y calidad de vida significativas. En otros casos, el cardiólogo puede recomendar no intervenir si los beneficios no superan los riesgos. Esta decisión debe tomarse siempre con el especialista, valorando individualmente cada situación y consultando con el propio paciente y la familia.
