
La implantación de un marcapasos es uno de los avances tecnológicos que más ha contribuido a prolongar la longevidad y, sobre todo, a mejorar la vitalidad de nuestros mayores. Cuando el corazón empieza a latir a un ritmo demasiado lento o irregular debido al propio paso de los años, este pequeño dispositivo actúa como un guardián silencioso, asegurando que el organismo reciba el flujo de oxígeno que necesita para el día a día.
Sin embargo, como ocurre con cualquier intervención, la llegada de un marcapasos al hogar genera muchas dudas e inquietudes en los hijos y familiares. En mSoluciona Castellana, a través de nuestros servicios de cuidado de mayores en Madrid, sabemos que el éxito de este dispositivo no termina al salir del hospital; es en la rutina diaria donde el cariño, la atención y una supervisión adecuada garantizan que la persona mayor disfrute de una vida activa, plena y sin sobresaltos.
¿Por qué nuestros mayores necesitan un marcapasos?
Con el paso del tiempo, es natural que el sistema eléctrico del corazón sufra un cierto desgaste. Esto puede hacer que los latidos se vuelvan demasiado lentos (lo que médicamente se conoce como bradicardia), provocando que la persona se sienta constantemente cansada, sufra mareos inesperados o incluso llegue a desmayarse.
Las razones más comunes por las que el médico especialista suele recomendar un marcapasos en la tercera edad incluyen el desgaste propio de las estructuras cardíacas, los efectos de la hipertensión prolongada o, en muchas ocasiones, como efecto secundario necesario de ciertos medicamentos esenciales para el corazón. Dependiendo de la necesidad, existen dispositivos sencillos (de una sola cámara) o más completos (de doble cámara o biventriculares) que ayudan a que el corazón trabaje en perfecta sintonía.
Riesgos y complicaciones cotidianas: ¿A qué debemos prestar atención?
Aunque el procedimiento para colocar un marcapasos es sencillo y rutinario, el periodo posterior en el domicilio requiere que los familiares y cuidadores estemos atentos a una serie de aspectos para evitar complicaciones:
1. Vigilancia de la zona de la herida (Riesgo de infección)
En las primeras semanas tras la intervención, el lugar del pecho donde se ha colocado el dispositivo es una zona sensible. Es fundamental revisar diariamente la piel para detectar a tiempo cualquier señal de alerta.
- ¿Qué debemos observar?: Si aparece un enrojecimiento inusual, si la zona está caliente al tacto, si se inflama más de lo normal o si el mayor refiere un dolor persistente o tiene fiebre. Mantener una higiene correcta de la zona siguiendo las pautas médicas es la mejor barrera de protección.
2. Aparición de hematomas o sangrados
Es muy frecuente que las personas mayores tomen tratamientos anticoagulantes o antiagregantes (como el Sintrom o la aspirina). Esto hace que tras la operación sea más probable la aparición de moratones grandes (hematomas) o pequeños sangrados en la zona del pecho. Una cuidadora con experiencia sabrá cómo vigilar estos signos y ayudar al mayor a vestirse o moverse con suavidad para evitar roces molestos.
3. Mareos o desorientación (Vigilancia del ritmo)
Aunque los marcapasos actuales son extremadamente fiables, en ocasiones el cuerpo necesita un tiempo de adaptación, o los cables del dispositivo pueden sufrir un ligero desplazamiento. Si notas que tu familiar vuelve a quejarse de mareos, debilidad extrema, palpitaciones o sensación de ahogo, es una señal inequívoca de que se debe adelantar la revisión con su cardiólogo.
Consejos esenciales para el día a día con un marcapasos
Convivir con un marcapasos es sencillo si se adoptan unos hábitos básicos en las rutinas de la casa:
- Llevar siempre la tarjeta del dispositivo: Es fundamental que la persona mayor o su cuidadora lleven siempre encima la tarjeta identificativa del marcapasos. Es obligatoria al pasar por los controles de seguridad (como aeropuertos o edificios oficiales) y vital ante cualquier urgencia médica.
- Atención a los electrodomésticos y tecnología: Hoy en día, los marcapasos están muy bien protegidos contra las interferencias, pero conviene mantener ciertas precauciones. Por ejemplo, se recomienda no guardar el teléfono móvil en el bolsillo de la camisa (cerca del pecho) y mantener una distancia prudencial con las placas de cocina de inducción o herramientas que generen campos magnéticos fuertes.
- Asistencia a las revisiones pautadas: Los marcapasos funcionan con una batería de larga duración, pero es imprescindible acudir a los chequeos periódicos programados. En estas consultas, el especialista comprueba el estado de la batería y ajusta los parámetros del dispositivo según la evolución de la salud del mayor.
La importancia de la tranquilidad en el hogar: Uno de los mayores riesgos tras la implantación de un marcapasos es el miedo o la ansiedad que siente el propio mayor a que el aparato «falle». Contar con una persona de confianza a su lado en casa, que le acompañe en sus paseos y le transmita seguridad, es la mejor medicina para que recupere la confianza en su propio cuerpo.
El papel del cuidado a domicilio de mSoluciona Castellana
Cuando una persona mayor regresa a casa tras la colocación de un marcapasos, la rutina familiar puede verse alterada por el miedo a no saber reaccionar o a descuidar alguna indicación médica. Aquí es donde nuestro servicio de asistencia domiciliaria en Madrid se convierte en el mejor aliado de la familia.
Las cuidadoras profesionales de mSoluciona Castellana ofrecen un apoyo integral y cercano: se encargan de la preparación de menús saludables que mantengan a raya la tensión arterial, supervisan de forma minuciosa que el mayor se tome sus pastillas en el horario correcto y le acompañan a caminar para recuperar la movilidad de forma segura y progresiva. Además, al estar formadas en el cuidado de mayores, saben identificar al instante cualquier cambio en el estado de ánimo o en el bienestar físico del usuario, avisando de inmediato a la familia para que podáis vivir con total tranquilidad.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puede una persona con marcapasos usar el microondas o el wifi de casa? Sí, los electrodomésticos habituales del hogar como el microondas, la televisión, el ordenador o la red wifi son totalmente seguros y no interfieren en absoluto con el funcionamiento de los marcapasos modernos.
¿Cuánto tiempo tarda en curar la herida del marcapasos? Por lo general, la piel cicatriza en un periodo de dos a tres semanas. Durante este tiempo, es aconsejable que el mayor no levante el brazo del lado operado por encima del hombro ni cargue pesos pesados, para evitar que los puntos o los cables del dispositivo sufran tensiones.
¿Qué hacemos si la persona mayor tiene un desmayo teniendo el marcapasos puesto? Ante un desmayo o pérdida de conocimiento, se debe mantener la calma, colocar al mayor en una posición cómoda y segura, y llamar inmediatamente a los servicios de emergencia (112). Una vez estabilizado, será necesario que el equipo de cardiología revise el dispositivo para comprobar el motivo del incidente.