Cuidado de ancianos

Vivimos en una sociedad en constante envejecimiento en las últimas décadas, hasta el punto de que el descenso del crecimiento vegetativo y la mengua de la población activa han alcanzado hace ya algún tiempo los foros políticos y son un tema recurrente para la opinión pública.

 

El volumen de la población anciana va en aumento, y muchos de ellos pierden su autonomía personal con los problemas físicos derivados de la vejez, o bien porque han adquirido enfermedades crónicas, etc. La situación de dependencia de una porción muy alta de la población de tercera edad, es una realidad incontestable. Esta es la razón primordial de que cada vez sean más solicitadas las cuidadoras a domicilio, profesión prácticamente monopolizada por mujeres: un 95% de quienes ejercen esta profesión. Las ventajas del cuidado a domicilio de mayores son evidentes en una sociedad progresivamente envejecida como la nuestra.

 

Bajo la asesoría técnica de la psicóloga Pilar Rodríguez Rodríguez y la educadora y gerontóloga Teresa Sancho Castiello, ambas integrantes del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO), junto con Miguel Costa Cabanillas (de la Dirección General de Acción Social, del Menor y la Familia), y la doctora en Psicología especializada en Gerontología María Gloria Llorente Cabrero, se redactó en 1997 un informe sobre ayuda a las personas mayores.

 

El documento, titulado Cuando las personas mayores necesitan ayuda, fue difundido por el Ministerio de Trabajo y el IMSERSO, y se encuentra disponible online, pues sigue siendo considerado de referencia en esta temática. En este informe, todavía de gran importancia para los gerontólogos y otros especialistas en la tercera edad en nuestro país, se advierte de la sobrecarga de trabajo que presupone el cuidado del adulto mayor, y se dan numerosos consejos autorizados al respecto. Entre estos consejos, hay algunas apreciaciones que aluden a las ventajas del cuidado a domicilio de mayores.

Y es que se trata de una profesión indispensable en la actual deriva social, como ya reconocen los propios estudios de los más calificados expertos en la materia.

 

Cuidar personas mayores: una profesión imprescindible

Las cuidadoras de personas mayores son precisamente esas profesionales cuya cualificación y trayectoria les permite enfrentar cualquier situación de tensión y mantener una fluida y cordial relación con la persona cuidada. Su actuación profesional requiere una vocación inclaudicable, capacidad de empatía con la persona y sus problemas y padecimientos, así como con su entorno familiar, paciencia ante los inconvenientes y trastornos que puedan producirse, etcétera. Esta no es precisamente una profesión que cualquiera pueda desempeñar, pues, aunque se trata de un oficio bello, necesita de unas cualidades que exigen de personas especialmente capacitadas

Las empresas de servicios especializadas en cuidados y ayuda a domicilio las seleccionan previa y escrupulosamente atendiendo, no sólo a su formación (que deberá estar homologada por el organismo autonómico correspondiente), sino también a sus aptitudes psicológicas y su vocación. Ahí estriban precisamente algunas de las grandes ventajas del cuidado a domicilio de mayores: en las capacidades y conocimientos de las cuidadoras.

Esta es una profesión que requiere, como ya hemos dicho, de una inclinación vocacional clara por parte de la persona que ha de desempeñarla. Algunas veces hay que afrontar situaciones difíciles con la persona a cuidar, y en todo momento tratar de mantener una óptima relación con esta persona y con su entorno familiar.

En el informe citado del Ministerio de Trabajo y del IMSERSO, se recomienda recurrir a profesionales cuando la situación nos sobrepase. El documento insiste en que debemos transmitir con toda claridad cuáles son las necesidades que tenemos, para que así la persona que ha de prestar cuidados, sepa brindar las soluciones adecuadas, o al menos, aliviar la situación previa, y confortar a la persona mayor a la que se debe asistir.

La cuidadora debe poner los límites adecuados al cuidado para no sobreproteger a la persona anciana, y, sobre todo, actuar conforme a los problemas del anciano a su cargo. Hay que tener en cuenta que la persona en situación de dependencia y con pérdida de autonomía personal, suele conservar sus facultades mentales, y por lo tanto, tiene unos deseos y aspiraciones en su día a día, de los cuales el asistente no ha de ser sino el apoyo, pero nunca el impedimento. He aquí otro de los varios aspectos delicados de esta hermosa profesión que es la asistencia personal.

 

Cuáles son las claves de la asistencia personal

Además de las cualidades que aludimos arriba, el asistente personal debe reunir otras tantas virtudes y habilidades, así como actitudes que debe observar y mantener:

  • Sensibilidad con los problemas y cuestiones sociales que se plantean día a día a su alrededor.
  • Respetar la intimidad y los deseos e indicaciones de la persona a la que está cuidando.
  • Mantener la serenidad y el equilibrio para saber enfrentar las situaciones de tensión y conflicto.
  • Ser dialogante y saber escuchar, como un aspecto también absolutamente esencial de su profesión.
  • Respetar y apoyar los derechos de la persona dependiente.
  • Respetar el derecho de la persona a elegir.
  • Ser autocrítico con los propios errores, ser diplomático y saber disculparse cuando la ocasión lo requiera.
  • Saber ser discreto y no comentar información privada del paciente con terceras personas sin permiso de la propia persona cuidada.

 

Contratar cuidadores a domicilio

Existe un viejo dicho en la profesión sanitaria: “Curar algunas veces, aliviar muchas, confortar siempre.” La cuidadora no cura (si no es en primeros auxilios y cuidados de enfermería, por supuesto), aunque sigue las indicaciones del médico correspondiente para controlar la toma por la persona cuidada de los fármacos recetados, y la acompaña a la consulta del centro de salud, además de preparar las comidas siguiendo las directrices de una dieta saludable y equilibrada. Sin embargo, sí debe aliviar y confortar o consolar a la persona anciana en todo lo que esté en su mano. Ahí reside gran parte de la importancia y la belleza de esta profesión.

 

La Ley de Dependencia y otras tantas medidas y disposiciones jurídicas y legislativas, han tenido gran peso en la mayor sensibilidad presente que existe en la sociedad hacia los problemas de las personas mayores. El cuidado de ancianos es una profesión que a cada paso acrecienta su importancia, y el servicio de calidad de un profesional cualificado y experimentado es la ayuda que necesitas para cuidar a tus mayores.